En el mes de abril de 2023 llegaron
al Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerni de Vilafamés, MACVAC, dos
importantes obras del expresionismo abstracto norteamericano, pertenecientes a
la serie Elegía a la República Española, del artista nacido en Aberdeen
(Washington) en 1915, Robert Motherwell. No llegan por casualidad, sino como
resultado del acuerdo que el MACVAC alcanza con la Colección Fracaral,
perteneciente a la familia del coleccionista cacereño Francisco García Martín,
por el que la colección pasará a ser gestionada por el MACVAC, mediante la
cesión temporal de obras de artistas tan relevantes como Andy Warhol, Jean
Mitchel Basquiat, Miquel Barceló, Dora Maar, Pablo Picasso,
Pablo Gargallo, David Hockney, Robert Motherwell, George Baselitz o Antoni
Tàpies, entre otros y otras. Concretamente el MACVAC recibe los números 51 y 52
de la serie que Motherwell inició en 1948, prolongándola hasta 1967, con más de
cien obras, que son un homenaje a la República Española, brutalmente liquidada
por un golpe militar, apoyado por las potencias fascistas de la época.
Robert
Motherwell llegó a principios de los años cuarenta del siglo pasado a Nueva
York, matriculándose en la Universidad de Columbia para estudiar Historia del
Arte. Allí conoció al profesor Meyer Saphiro, un crítico que sostenía que el
arte debía tener una perspectiva social, defendiendo, frente al formalismo
académico, el arte abstracto como un impulso crítico en el debate social que se
planteó en Norteamérica tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, frente al
posicionamiento que reducía la abstracción a una cuestión meramente estética.
Saphiro introdujo a Motherwell en el ambiente artístico neoyorquino, que había
encontrado en el expresionismo abstracto su manera de participar en los nuevos
retos a los que se enfrentaba la sociedad norteamericana en la posguerra. En
ese ambiente de catarsis colectiva que proporcionaba una manera de entender el
arte que renegaba de la figuración y abrazaba la abstracción como expresión de
las emociones, entre quienes se encontraban algunos de los más grandes artistas
del siglo XX de Estados Unidos, como Mark Rothko, Willem de Kooning, Jackson
Pollock, Joan Mitchell, Helen Frankenthaler o Grace Hartigan, Robert Motherwell
desarrolla su obra principal, Elegy to the Spanish Republic,
tras descubrir el surrealismo —fue miembro de la dirección de la revista
surrealista «VVV» entre 1942 y 1944—, que le ofrece las herramientas
intelectuales para alejarse de la figuración y mostrar la realidad de una
manera insólita, mediante una vuelta de tuerca técnica con la utilización del dripping (goteo), la energía gestual en
las obras o los grandes espacios de color, con el fin de mostrar lo esencial
mediante la abstracción, que no reconoce la realidad tal como la ven nuestros
ojos, sino a través de las emociones. Como expresó Rothko, se abolió todo lo reconocible menos
el color.
Motherwell,
junto al artista chileno abanderado del surrealismo Roberto Matta, con el que
mantuvo una relación intensa, sobre todo tras su viaje por México en el verano
de 1941, adoptará el «automatismo», que como técnica propia del surrealismo,
afrontaba la creación de la obra de arte prescindiendo de la razón consciente,
dejando que el pincel se deslizara por el lienzo como una manifestación libre,
sin control, del subconsciente, para que fluyera el pensamiento sin ataduras.
Es un dejarse llevar, para que la obra sea autónoma del artista. Motherwell
dijo: «Mi vocabulario funciona como la poesía…, no es una ilustración, sino
una serie de explosiones, de fuegos artificiales o, por el contrario, de
silencio contenido». Es por ello
que en su pintura solo aparezcan elementos visuales: formas, colores, líneas,
que transmiten una vivencia subjetiva, poética, evocadora de emociones, consiguiendo
que la abstracción sea una experiencia lírica, visual, a la vez que compleja en
ideas.
En
Elegía
a la República Española plasma con maestría todo su pensamiento
artístico, situando al expresionismo abstracto en una de las cimas del arte del
siglo XX. Durante casi veinte años, entre 1948 y 1967, Motherwell fue creando
un manifiesto contra la intolerancia violenta del autoritarismo político,
mediante formas geométricas abstractas, líneas y color, que apelan al
espectador buscando asociaciones en su mente, haciendo que su capacidad de
emocionarse transite por un sendero, que si bien no es fácil, sí produce una
sacudida en sus creencias lógicas y racionales, para dejarse llevar por la
metáfora abstracta de la relación entre la vida y la muerte, en una España de
luto y oscura, dolida por la violencia del fascismo. De ahí el uso de óvalos y
rectángulos de color negro, que se proyectan sobre un fondo claro, que parece
una concesión a la luz y la esperanza, interpelando la conciencia del espectador.
Nunca nada está perdido del todo.
El
MACVAC tiene el privilegio de poder exponer dos obras de esta serie de
Motherwell, concretamente las números 51 y 52. Son obras de pequeño tamaño, lejos
de los grandes formatos de otras obras de la serie, pero que atrapan con la
misma intensidad. De18 x 23cm la 51 y 42 x 50cm la 52, realizadas en tinta de
guache sobre cartón, fechadas en 1958-1968. La dualidad de la datación en el
MACVAC tiene una explicación. La fecha que aparece en las obras es de 1968,
cuando Motherwell se las regaló a su amigo y artista Roberto Matta, quizá con
alguna modificación sobre las originales, que por número de serie deberían haberse
pintado en 1958. En el informe elaborado por el Perito Judicial de Obras de
Arte, don Luciano Delgado Terdero, el 10 de junio de 2024, queda solventada esta
discrepancia en las fechas. En el anexo 3, Joan Feliu Franch, doctor y experto
en Historia del Arte Contemporáneo y gerente del MACVAC, informa el 2 de
febrero de 2024 lo siguiente, cito textualmente: «En conversaciones con
Katy Rogers, responsable de Catalogues raisonnés of Robert Motherwell’s works
de Dedalus Foundation en abril de 2023, existe una discrepancia cronológica que
determinó la inacción de la Fundación Dedalus. Las obras 51 y 52 debieron
pintarse en 1958 y no en 1968, como parece en la firma de las obras. No
obstante, Katy Rogers confirma que no hay constancia de ninguna otra obra 51 y
52, siendo el Robert Motherwell Catalogue Raisonné posterior a la aparición de
éstas y, por tanto, certifica que en las investigaciones llevadas a cabo por la
Fundación Dedalus no se han localizado otras obras con esta numeración.
Existen sendas autentificaciones de Paul Haim y de la
Peter Bale Gallery de Londres, de mayo de 1997. La primera edición del catálogo
razonado fue publicada por Yale University Press en 2012, con lo que no es
posible que se supiera que precisamente no había constancia de las obras 51 y
52 cuando se certifican».
Además,
en el mismo anexo se deja constancia de que Motherwell, a lo largo de los años,
fue retocando algunas obras y datándolas con la fecha del año que las retocó.
Así, vuelvo a citar literalmente a Joan Feliu: «Por ejemplo, la número 55
está fechada primero entre 1955-1960 y la modifica en 1961 y 1962, según la
propia Fundación Dedalus. Es también común en otras obras del autor las
continuas reversiones a lo largo del tiempo, por ejemplo, Guillotina se repinta
en 1966, 1973, 1979 y 1981». Lo que hace plausible creer que las fechas de
datación de las obras de Mortherwell que tiene el MACVAC son correctas, según
lo expuesto anteriormente.
Podemos
seguir la trazabilidad temporal del viaje de las obras número 51 y 52 de la Elegía
a la República Española, desde que Motherwell se las regaló a su
amigo Roberto Matta, para pasar, con posterioridad, a formar parte de la
colección Gaizca Herboso, pariente de Matta por línea materna. Después de la
autentificación de las obras en 1997 por la Peter Bale Gallery de Londres y por
el marchante Paul Haim, son adquiridas por el coleccionista Carlos Catalán en
el año 2001, permaneciendo en su poder hasta el año 2016, cuando se incorporan
a la colección de la familia Fracaral, que, a su vez, se la cede temporalmente,
al Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerni de Vilafamés (MACVAC) en
el año 2023.
El
MACVAC atesora una de las colecciones de arte contemporáneo más interesante de
España, a pesar de tener su sede en un pequeño, pero precioso, pueblecito del
interior de Castellón: Vilafamés. Fundado hace más de cincuenta años por el
crítico de arte Vicente Aguilera Cerni, se ha convertido en un referente
nacional del arte contemporáneo, con una colección de artistas de altísima
calidad que permite mostrar cómo ha evolucionado el arte durante el último
siglo en España, principalmente, en Europa y en el mundo. Tiene una cualidad
que lo hace excepcional: no compra obra. Toda su colección es cedida por
artistas o coleccionistas, ya sea temporalmente o como donación al museo. Es en
este contexto donde el MACVAC y la colección de la familia Fracaral llegaron a
un acuerdo en el año 2023 para la exposición de las obras que alberga dicha
colección en el museo, lo que ha posibilitado que el público pueda disfrutar de
una colección magnífica que no solo permite exponer las obras de Motherwell,
sino de todo un elenco de artistas fundamentales en la comprensión del arte
contemporáneo del siglo XX y XXI.
Escritor. Licenciado en Historia
Miembro de la Junta Artística del MACVAC
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