En memoria de Ángel Jiménez

Hace 10 años escribía en el diario Mediterráneo de Castellón un artículo con motivo de la celebración del 75 cumpleaños de Ángel Jiménez. Hoy, que nos ha dejado, suscribo cada una de las palabras que escribí aquel entonces. Sólo me entristece no haber acertado en los años de vida que todavía podían quedarle.

Dijo Bertolt Brecht: “Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, pero los hay que luchan toda una vida: esos son los imprescindibles”. Pues bien, en esta última categoría de personas, es en la única que se me ocurre encuadrar a Ángel Jiménez, un hombre al que todos los que le conocemos o han conocido le debemos algo: su pasión por la libertad y la justicia social. Ángel Jiménez es un viejo luchador, incansable luchador para que esa justicia se extienda por todos los confines de la Tierra, por ello es un hombre querido allá por donde ha ido, sobre todo en su amada Nicaragua, por la que ha dado tanto y en donde tanto le quieren.
         Viene todo esto a cuento, porque cumplió Ángel setenta y cinco años la semana pasada y su familia, quien más expuesta está a sus dotes de seducción, organizó una fiesta sorpresa, que al final se convirtió en un homenaje de todas aquellas personas de Castellón que de alguna manera tenemos relación con él, y que consideramos que los homenajes hay que hacerlos en vida del agasajado, cuando éste está en plenas facultades físicas y psíquicas, como es el caso de Ángel Jiménez. En el acto se nos mostró un estupendo reportaje fotográfico de sus andanzas: ora aparecía junto a la Pasionaria, hora en Nicaragua, ora en París en aquellos años de lucha antifranquista, ora junta a su familia y amigos disfrutando de la vida. Porque Ángel es un gentleman de la vida, y sabe disfrutarla con la misma pasión que trata de cambiarla. Por eso Ángel atesora amigos, muchos de ellos en la dedicación diaria de mejorar las condiciones de vida de la sociedad, y todos le reconocen un papel como actor principal en este empeño de alcanzar un mundo más justo y solidario.
                  Estos días se ha celebrado el 100 cumpleaños  de Francisco Ayala. Parece que hay un gen de longevidad para todos los que desde diferentes ámbitos han hecho de la libertad su bandera, ejemplos hay sobrados: Alberti, Carrillo, José Viciano (fallecido recientemente en Castellón a los 96 años y socialista hasta el último día de su vida), etc. Eso nos da la tranquilidad a sus amigos de que por lo menos otros veinticinco años estará Ángel Jiménez entre nosotros.

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