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Mostrando entradas de 2010

Morella. El encuentro con la historia

De José Manuel González de la Cuesta

Si el visitante se sitúa en la Plaza de Armas del Castillo de Morella, comprenderá las razones por las que la población ha sido objeto de deseo de todo tipo de poderosos y aspirantes al poder, que la Historia ha puesto a los pies de esta villa fortaleza cargada de historia, tanto que pasear entre sus estrechas y, a veces, empinadas calles, es un reencuentro con el pasado, tan presente en sus edificios religiosos o civiles; fachadas de belleza sencilla, a medida humana, de tal forma que uno enseguida siente la simbiosis que se establece entre la arquitectura que contempla y su propio ser; y en la traza urbanística que se va cerrando sobre sí misma dibujando un semicírculo en torno al castillo, resguardándose por una imponente y pulcra muralla, como dándole la espalda a los peligros que pudieran venir del valle. ¿Por qué el visitante, situado en lo alto del Castillo, comprende las razones por las que Morella es una villa en la que se respira Historia s…

Vilafamés. La mirada interior

De José Manuel González de la Cuesta

Flota en el ambiente de Vilafamés un aire de equilibrio sereno. Se puede apreciar ya cuando el visitante se va acercando por la carretera que le une a Castellón. La vista que se ofrece es la de una villa fortificada, que desde época musulmana fue guardián de posibles invasiones desde el interior hacia la costa, en un alto de las estribaciones de la sierra que la separa del litoral. Emerge sobre el llano alrededor de un castillo de planta árabe, arropado por un bello casco antiguo, con calles empinadas y estrechas que sus habitantes han sabido conservar con todo su sabor original, aderezado de los olores de un jardín botánico en forma de macetas que cuelgan de las fachadas de las casas, o nos dan la bienvenida a la puerta de éstas. Es una visión mágica, que se esconde en la impavidez de la estampa del castillo, levantado por todos y cada uno de los ocupantes que la villa ha tenido, con su barrio árabe lamiéndole los pies.
El equilibrio sereno de Vilaf…

El hombre invisible

Relato de José Manuel González de la Cuesta

Nunca sabía cuál era su lugar en el mundo. A veces pensaba que las cosas, las personas que le rodeaban, habían tejido una conspiración para desplazarle hacía un lugar que le mantenía fuera de juego de lo que sucedía. Por eso cuando entraba en cualquier sitio, lo primera que hacía era mirar cuál era el lugar más invisible, para ubicarse allí a continuación. Su vida era un juego de luces y sombras: la zona iluminada era la vida de los otros, que él veía como en una pantalla de cine; y la zona oscura era el lugar donde se desenvolvía sus relaciones con los demás.
En cierta ocasión conoció una chica que le gustaba realmente. Era una mujer encantadora, que le hacía reír, y lo más importante: había sido capaz de hacerle sentir que alguien lo veía. Pero un día, su capacidad de hacerse visible se agotó de golpe, y no volvió a ver a la chica, a la que expulsó de su vida, volviendo a las tinieblas.
Era un caso patológico, su rechazo a los otros, ha encon…

La grieta

De José Manuel González de la Cuesta
Existen muchas visiones por las que se pueden contar la historia de nuestros ancestros, esos que los prehistoriadores siempre nos enseñan con cara de mono y cuerpo de humano asexuado, desgarbado y peludo. No se por qué siempre que miro una representación de un homo… lo que sea, me digo: que filigrana de trabajo ha hecho la naturaleza si es cierto que nosotros venimos de estos seres bípedos. Porque realmente hay que echarle imaginación para poder identificarnos con tales antepasados, claro que los arqueólogos han encontrado una solución que suavice nuestra posible animadversión, poniendo muchos años por medio, ciento de miles, y así parece que la cosa es más digerible. Pero qué le vamos a hacer, la teoría evolutiva tiene estas cosas y, de momento, es la más creíble de todas, a pesar de las grandes dosis de imaginación que los científicos le echan al asunto. Pero ¿qué sería de nuestra vida sin un pequeño toque de fantasía a lo que hacemos?
De las otras…