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Mostrando entradas de agosto, 2010

Morella. El encuentro con la historia

De José Manuel González de la Cuesta

Si el visitante se sitúa en la Plaza de Armas del Castillo de Morella, comprenderá las razones por las que la población ha sido objeto de deseo de todo tipo de poderosos y aspirantes al poder, que la Historia ha puesto a los pies de esta villa fortaleza cargada de historia, tanto que pasear entre sus estrechas y, a veces, empinadas calles, es un reencuentro con el pasado, tan presente en sus edificios religiosos o civiles; fachadas de belleza sencilla, a medida humana, de tal forma que uno enseguida siente la simbiosis que se establece entre la arquitectura que contempla y su propio ser; y en la traza urbanística que se va cerrando sobre sí misma dibujando un semicírculo en torno al castillo, resguardándose por una imponente y pulcra muralla, como dándole la espalda a los peligros que pudieran venir del valle. ¿Por qué el visitante, situado en lo alto del Castillo, comprende las razones por las que Morella es una villa en la que se respira Historia s…

Vilafamés. La mirada interior

De José Manuel González de la Cuesta

Flota en el ambiente de Vilafamés un aire de equilibrio sereno. Se puede apreciar ya cuando el visitante se va acercando por la carretera que le une a Castellón. La vista que se ofrece es la de una villa fortificada, que desde época musulmana fue guardián de posibles invasiones desde el interior hacia la costa, en un alto de las estribaciones de la sierra que la separa del litoral. Emerge sobre el llano alrededor de un castillo de planta árabe, arropado por un bello casco antiguo, con calles empinadas y estrechas que sus habitantes han sabido conservar con todo su sabor original, aderezado de los olores de un jardín botánico en forma de macetas que cuelgan de las fachadas de las casas, o nos dan la bienvenida a la puerta de éstas. Es una visión mágica, que se esconde en la impavidez de la estampa del castillo, levantado por todos y cada uno de los ocupantes que la villa ha tenido, con su barrio árabe lamiéndole los pies.
El equilibrio sereno de Vilaf…