Diario esférico: 25 mayo 2016

Segundo día sin salir de casa. El paciente está estable es decir, ni pa lante, ni pa tras.
El equipo médico habitual

Albert Rivera se va a Venezuela para criticar a Podemos; Rajoy no tiene que salir fuera, le vale con TVE y Antena 3 ;Pedro Sánchez se apunta a cualquier crítica, sea inteligente o necia que estos hagan a los morados ¿Qué obsesión tienen? Parece ya claro que lo único que les importa es que Podemos no les impida salvar España de ellos  mismos.
                Kichi, el alcalde de Cádiz, ha vuelto a soltar la lengua y se ha puesto en contra a la policía local. Ignoro cómo estará siendo su gestión en la alcaldía gaditana, pero si los medios hablan poco, barrunto que no será  mala. Pero este chico debería darse cuenta que ya no está en el bar de la esquina de su barrio tomando cañitas con sus colegas. Más que nada para que no empañe el trabajo que está haciendo como alcalde. Algunos de Podemos tienen que plantearse que cambiar la sociedad no es ir diciendo por ahí bravuconadas políticas.
                Con lo de Kichi están muy agitados en la rede sociales los del PSOE, no es de extrañar se lo ponen en bandeja. Claro que dura poco la alegría en la casa del pobre y sale a la luz los tejemanejes de Antonio M. Carmona , concejal del PSOE de Madrid, con Luis Pineda, el  mafioso de Ausbanc, para cargarse a la concejala “titiritera”, según sus palabras, Celia Mayer. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
                Pero para piedras las que tira Albert Rivera, no sé qué se ha tomado este hombre, pero está desatado. Venido arriba con el baño de facherío que se está dando en Venezuela, no nos extrañe que de vuelta a España, se deje caer por Austria.  

Y es que no sé qué tiene Venezuela que a todos les tiene abducidos. No paran de hablar de ella, todos en boca de Podemos, que son los que no dicen nada. Imagínense la que se abría montado si a Caracas hubiese ido en plena campaña electoral Pablo Iglesias. No quiero ni pensar lo que dirían los Rivera, los Inda, los Hernando (ambos dos), los Maluhenda y demás tertulianos, los medios y el obispo Cañizares. Así que Pablo y demás podemitas, quedaros en casa y ni se os ocurra ir a Venezuela, ni aunque os inviten a una boda. Creo que  no podríamos soportarlo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

No es por la compra de una casa

Castellón, capital del microrrelato

Diario esférico. Cataluña y el referéndum