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Diario esférico: 14 de septiembre de 2016

Entiende El Español, periódico de Pedro J. Ramírez, que estudiar nuestro pasado más reciente, el que ha habido que reivindicar como memoria histórica, porque se trata de ocultar a las nuevas y no tan nuevas generaciones, es una imposición. Así recoge la noticia del gobierno de Aragón que va a implantar en las escuelas el estudio de la represión franquista, la guerra civil y el golpismo. Parece que la derecha sigue empeñada en borrar cincuenta años de nuestra historia, para que no le salpique las implicaciones que todavía tiene con el franquismo y la represión que desató en los años posteriores a la guerra, que convirtieron a esa dictadura en una de las más crueles del siglo XX.
Estoy un poco bocabajo, es decir, con la cabeza hacia los pies, escuchando cómo las viejas glorias del PP se movilizan tratando de exculpar a Rita Barberá. Escucho a Celia Villalobos defenderla, y sin rubor cuestionar la independencia del fiscal Conde Pompidu. No pasa nada, ella, que lleva junto a  su marido treinta años chupando del bote de la política, se queda tan oreada. Razón tiene Pablo Echenique cuando dice que el PP está pidiendo a gritos un tiempo largo en la oposición, para conseguir limpiar hasta los retretes de Génova de corrupción y corruptos que se defienden entre sí.   

Y ya que estamos hablando de viejas glorias, las del PSOE se empiezan a movilizar. Algo deben estar intuyendo que vuelven a sacar los cuchillos para cortarle la coleta figurada a Pedro Sánchez. La baronesa de San Telmo, además, marca el camino. “El PSOE debe pasar a la oposición”, “con 85 diputados no se puede gobernar”. Vamos,  más claro que el agua de Lanjarón: Pedro Sánchez debe facilitar la investidura de Rajoy. De paso, ella salva el culo presidencial, con perdón, con Ciudadanos en Andalucía, que ya la amenazaron con retirarle el apoyo hace meses si en Madrid se llegaba a un acuerdo de gobierno con Podemos. Cada uno a lo suyo.

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