Ir al contenido principal

El no voto para el PP

                                                                                            Foto: Autor desconocido
Rajoy dice que todos están contra el PP, en esta campaña electoral, y que él único interés que les mueve es que pierdan las elecciones. Pobrecitos, qué solos están. No anda muy desencaminado, el ilustre presidente del Gobierno que se gasto 15.000 € en  un viaje en avión para llegar al mitin de su Partido en Valencia. No sé a ustedes qué les habrá parecido, pero a mí lo primero que me ha venido a la cabeza es ¿cuántos comedores escolares se puede sostener con 15.000 € este verano?
Volviendo a lo íbamos. A pesar de que los agoreros del sistema lo nieguen, quizá porque les interesa mostrar un panorama estéril políticamente hablando, para que así creamos que no hace falta cambiar, pues todos son iguales, yo creo que en esta campaña ha habido mensajes muy nítidos de cambio y propuestas muy claras en la mayoría de los Partidos de la oposición; no así en el PP, quizá porque ya sabemos lo que hay y que ha ocultado su programa hasta el tiempo de descuento. Si no que se lo pregunten a las ínclitas Esperanza Aguirre y María Dolores de Cóspedal. Luego en esta afirmación el presiente mariano yerra, una vez más, o miente otra vez más. En lo que sí está acertado es en que cualquier Partido decente, cualquier ciudadano decente, lo primero que tiene que esperar de estas elecciones es el comienzo del desalojo del poder de sus señorías ppopulares, para que no vuelvan a mentirnos, estafarnos, engañarnos, y dejen de pasear esa soberanía tridentina y mal oliente, que es casi como un bofetón en la dignidad de cualquier persona. Qué se vayan porque huelen demasiado a Falange, con sus mandos, jefes y disciplina piramidal; porque han anegado el país de corrupción y desigualdad, haciendo que el olor de las cloacas del mal gobierno inunde nuestra vida. Todos están/estamos contra ellos, porque el país, su gente, les importa una mierda (con perdón), salvo para anestesiarnos y sigamos dejarles hacer (laissez faire).
                Resulta curiosos, pero esclarecedor que Rajoy ya se postule como candidato a las próximas elecciones generales: “Les irá bien” les ha dicho a los periodistas en un desayuno organizado por Europa Press. No sé a quién iban dirigidas esas palabras, pero desde luego no a los padres que no tienen para dar de comer a sus hijos, a los millones de parados (aunque él se empeñe en invisivilizar el desempleo: “En España ya nadie habla de paro”, dice y se queda tan oreado), a los que sufren los recortes que su gobierno ha impuesto con destreza en la sanidad, la educación pública, la dependencia, los salarios, los derechos de los trabajares,  y en conjunto en el estado de bienestar, que a los que son de su casta tan poco les gusta; a esos no se refiere cuando dice les irá bien.
                El Partido Popular se ha demostrado como letal para España y los españoles, por eso todos quieren/queremos que se tomen unas largas vacaciones, como propuso el otro día Rosa María Sardá. Ese debe ser el primer objetivo de la oposición después de la elecciones, crear, aunque sea tácitamente, un Frente Democrático que los desaloje del poder de los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, porque ese va a ser el mandato de una gran parte de la población. Este país necesita urgentemente una regeneración democrática que acabe con la corrupción y el despotismo gubernamental, y se centre en que la democracia o tiene como fin la distribución de la riqueza y la igualdad, o es un sistema fallido, pasto de oportunistas y dictadores.

                En jornada de reflexión la Ley impide pedir el voto para los Partidos, pero no imposibilita pedir el no voto para alguno. Por eso, y por higiene democrática y salud pública, tenemos que ir a votar mañana, y no hacerlo por el Partido Popular. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Castellòn, la muerte del cine

                                                                                              Foto: Kusonoki Masashige Publicado en Levante de Castellón el 21 de abril de 2017 Hace unos años, no tantos, podías quedar una tarde en Castellón con los amigos, picar alguna cosa o tomarte un café e ir a ver una película de cine, tranquilamente, dando un paseo. Era muy fácil, pues en la ciudad había varias salas que te permitían acercarte a uno u otra sin necesidad de coger el coche, en función de la película que quisieras ver. En realidad, ir al cine era un acto social, una quedada con los amigos, un encuentro con la cultura o una actividad onanística, culturalmente hablando, si uno iba solo.                 Las salas de cine humanizaban la ciudad, porque eran lugar de encuentro de mucha gente que iba con un objetivo común: ver una película, sin interferencias consumistas. Gente que encontraba un momento de tranquilidad en el acto de acercarse a la sala, sentarse en la butaca y disfrutar o no …

Diario esférico 23.11.2016

No voy a entrar en la trayectoria política de Rita Barberá, ni en sus cuitas con la justicia; de eso no es ahora el momento de hablar. Tiempo habrá. Hoy es el día de las condolecías a familiares, amigos y compañeros, y las muestras de pesar por la muerte de una persona pública con sólo 68 años. Nadie debe morirse tan joven. Pero no me gustan los minutos de silencio impostados. Los que se hacen para quedar bien ante la galería, o para tapar miserias propias y ajenas. Y sobre todo, cuando están fuera de lugar. Por eso no entiendo el minuto de silencio de hoy en el Congreso  de los Diputados. Puedo entenderlo en el Senado, Rita Barberá era senadora, y que sus compañeros institucionales le rindan un pequeño homenaje por su inesperada muerte, es comprensible. Que el Ayuntamiento de Valencia dicte tres días de luto, lo veo razonable por tratarse de una exalcaldesa, que recientemente abandonó el cargo después de veinticuatro años. ¿Pero que guarde un minuto de silencio el Congreso? ¿Cuál es e…

Cuando la ciencia se hizo ficción

Artículo publicado en la revista Octubre, de la Universidad Jaume I de Castellón, en octubre de 2015