Ir al contenido principal

Exposición "Bajo el Sol de Agosto" de Jaime Giménez de Haro

     
                                                                                        Imagen: Autor desconocido
 Jaime Giménez de Haro (Sagunto 1951) es un pintor de trazo delicado y sensual. Artista polifacético, no solo pinta, también es escultor y ceramista. Su vida a orillas del Mediterráneo le ha enseñado a trabajar bajo los impulsos de la luz y el perfume  de aromas salinos que trepa desde  las límpidas aguas del mar que baña su pasión por la pintura. Sus dibujos, sus cuadros, tiene la delicada serenidad del trabajo sin prisas. Son imágenes mentales de sus recuerdos, en los que el gesto, el movimiento y el color, se balancean sobre una musicalidad ondulada por el vaivén de las olas del Mediterráneo. No nos ha de sorprender que en su obra la imagen femenina tenga una importancia excepcional. Él mismo dice: “   La imagen femenina contiene en mi trabajo una identidad sensual, que muestra el camino de ser y comportarse en su ensimismamiento”.

La exposición que inaugura el 1 de Agosto de 2015 en La Casa Encesa de Oropesa del Mar, con el título Bajo el Sol de Agosto, está cargada de pasión y espontaneidad pictórica. Como escribe Kevin Power: “Jaime se sienta en la mesa para que todo sea relajado, cómodo, al alcance de la mano… no es nada complicado. Es espontaneo y de ningún modo preconcebido”. A través de 100 dibujos vamos a poder contemplar la visión particular que nos propone la mirada de Giménez de Haro bajo el tórrido Sol del mes de Agosto, con un plus de sensualidad añadida en ese cuadro de dos bailarinas, que son su pequeño homenaje al flamenco que, por cierto, estará muy bien representado gracias al arte de la bailaora Marina Giménez Díaz. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Castellòn, la muerte del cine

                                                                                              Foto: Kusonoki Masashige Publicado en Levante de Castellón el 21 de abril de 2017 Hace unos años, no tantos, podías quedar una tarde en Castellón con los amigos, picar alguna cosa o tomarte un café e ir a ver una película de cine, tranquilamente, dando un paseo. Era muy fácil, pues en la ciudad había varias salas que te permitían acercarte a uno u otra sin necesidad de coger el coche, en función de la película que quisieras ver. En realidad, ir al cine era un acto social, una quedada con los amigos, un encuentro con la cultura o una actividad onanística, culturalmente hablando, si uno iba solo.                 Las salas de cine humanizaban la ciudad, porque eran lugar de encuentro de mucha gente que iba con un objetivo común: ver una película, sin interferencias consumistas. Gente que encontraba un momento de tranquilidad en el acto de acercarse a la sala, sentarse en la butaca y disfrutar o no …

Diario esférico 23.11.2016

No voy a entrar en la trayectoria política de Rita Barberá, ni en sus cuitas con la justicia; de eso no es ahora el momento de hablar. Tiempo habrá. Hoy es el día de las condolecías a familiares, amigos y compañeros, y las muestras de pesar por la muerte de una persona pública con sólo 68 años. Nadie debe morirse tan joven. Pero no me gustan los minutos de silencio impostados. Los que se hacen para quedar bien ante la galería, o para tapar miserias propias y ajenas. Y sobre todo, cuando están fuera de lugar. Por eso no entiendo el minuto de silencio de hoy en el Congreso  de los Diputados. Puedo entenderlo en el Senado, Rita Barberá era senadora, y que sus compañeros institucionales le rindan un pequeño homenaje por su inesperada muerte, es comprensible. Que el Ayuntamiento de Valencia dicte tres días de luto, lo veo razonable por tratarse de una exalcaldesa, que recientemente abandonó el cargo después de veinticuatro años. ¿Pero que guarde un minuto de silencio el Congreso? ¿Cuál es e…

Entrevista a Lidón Sancho

El arte contemporáneo es un termómetro de la sociedad, de cómo está funcionando la manera que tenemos de gestionar las emociones”.Lidón Sancho Ribés, es especialista en educación artística y doctora de Arte Contemporáneo por la Universidad Jaume I de Castellón, además desarrolla una importante labor como comisaria de exposiciones. Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que se mueve empujada por una pasión: enseñar a comprender el arte, porque en ese conocimiento está su fuerza liberadora y trasformadora de la sociedad y de las personas que la forman. Educadora artística y comisaria de exposiciones, son las dos actividades que forman el eje central de su vida profesional. Acaba de publicar un libro titulado: “Regina José Galindo: la performance como arma” (UJI. Servicio de Publicaciones., 2017), como reivindicación de una artista que tiene en la performance un instrumento de denuncia social, que trata de remover nuestras conciencias.
Quedamos a charlar en la terraza de una cafeter…